jueves, 12 de noviembre de 2015

CINCO COMPONENTES DE UN PLAN URGENTE PARA SALVAR AL CHAVISMO

AUDIO ¡NO TE LO PIERDAS!
Por Toby Valderrama y Antonio Aponte

Chávez nos dejó un chavismo fuerte, con una solida base teórica y un extraordinario sustento en la historia, además de su coherencia. No tiene discusión que aquella fortaleza se diluyó en poco tiempo, al punto de llegar a niveles de rechazo asombrosos. Todo fue agravado por la ceguera de la dirigencia que no da respuesta al deterioro, que insiste en el discurso maquillador de una realidad que no acepta coloretes ni discursos hermosos a un público inexistente.

¿Qué hacer?
El chavista no puede quedarse privado esperando el final que todos presienten pero sólo algunos se atreven a romper con la unanimidad castradora, con la rara idea de que lo malo sólo se manifiesta si lo nombramos. Aquí dejamos cinco componentes de un Plan Urgente para Salvar al Chavismo.
El Chavismo empieza a debilitarse cuando se marchita teóricamente, cuando se acobarda en la ideología. La falsificación del Plan de la Patria, tantas veces negada en el discurso y tantas veces afirmada en la práctica, es la manifestación de la bofetada al pensamiento de Chávez. Entonces, se debe rescatar la teoría chavista, ese es el primer componente del Plan. Las organizaciones chavistas, las que existen y las que se formen, deben constituirse en círculos de estudio, romper las cadenas del opio electoral. Allí está el libro "El Chavismo, según Chávez", gratis enelaradoyelmar.blogspot.com, de fácil acceso, debe ser el centro de las discusiones en las UBCH, en los Comités de Resteaos con Chávez, en las Patrullas. Luego se debe incorporar a esta discusión el libro prometido por Ramonet y el Presidente Maduro sobre el mismo tema.
Segundo, rescatar la política revolucionaria. Luego del asesinato de Chávez, de aquel magnicidio biológico, el duelo sustituyó a la política, el crimen no fue asumido como un hecho político, como una consecuencia de la guerra contra el sistema capitalista, sino como un infortunado accidente. La guerra que se libraba por instaurar el Socialismo fue olvidada, el que hablara del crimen corría riesgo de ser acusado por “incitar al genocidio”. La política revolucionaria fue sustituida por una pálida conducta conciliadora, lo trivial ocupó el lugar de lo importante, el argumento se convirtió en chisme, los enemigos de clase se desdibujaron, la unidad dejó de ser para combatir por el Socialismo y pasó a ser para la castración de las metas revolucionarias. Los dirigentes se inhibieron, perdieron el impulso, la pasión que da luchar por razones sagradas, perdieron sentido, fueron autómatas.
La masa debe volver a la POLÍTICA, así, con mayúsculas, que hoy es la lucha por instaurar el Socialismo enfrentada a la lucha por mantener al capitalismo; los campos deben delimitarse de nuevo, ésta debe ser la esencia de la batalla política, con este criterio deben evaluarse las acciones.
Tercero, se debe explicar la nueva situación luego de la desaparición del Comandante, denunciar los cambios fundamentales que torcieron el camino legado por Chávez, aclarar que esto no es Chavismo, no es Socialismo.
Cuarto, invitar a la dirigencia, a los dirigentes a retomar su responsabilidad con el Comandante, con la masa irredenta, con el futuro, a no dejar que el Chavismo muera, que se convierta en una suerte de neoadequismo, en más de lo mismo; es su deber denunciar, alertar, proponer rectificaciones, guiar a la masa; callar es un crimen, se habla ahora o luego será tarde, y serán, seremos responsables de las mayores desgracias que haya conocido esta sociedad.
Quinto, tener fe en el Socialismo, en el Chavismo auténtico, en la voluntad de la masa humilde que espera por sus dirigentes. Todos podemos, debemos retomar el rumbo que nos dejaron trazado el 8 de diciembre, todos tenemos algo que aportar, discutir, hacer: una pinta, un grito, cualquier manifestación ayuda. Allí están las ideas, los libros, el que ya salió y el que seguramente saldrá, allí están las unidades organizativas. Los dirigentes, los conspicuos, los destacados tienen el deber de alertar, de hablar; un dirigente que hoy se atreva a decir, puede rescatar el apoyo al Chavismo y detener la curva descendente. Ese dirigente ayudará más criticando que adulando.
Sólo de esta manera salvaremos al Chavismo, sólo así se podrá detener la marcha acelerada hacia el patíbulo y este pueblo estará preparado para las grandes hazañas que exigirá el futuro, podrá hacer frente a la barbarie.

¡EL CHAVISMO SÓLO SE SALVA SI SE CRITICA, RECTIFICA!

elaradoyelmar.blogspot.com

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